Madeira

Acabamos de pasar 5 días espectaculares en Madeira, la primera isla portuguesa que conozco. Una isla llena de barrancos, cascadas, teleféricos, paisajes alucinantes, y comida deliciosa.

Íbamos a Madeira sabiendo que no tiene playa, con muchas ganas de hacer rutas de senderismo en sus levadas, que son unos canales creados originariamente para abastecer de agua al sur de la isla, más agrícola pero más seco, con el agua proveniente del norte, donde las precipitaciones son más abundantes.

Llegamos desde el Aeropuerto de Oporto con Transavia, que tiene vuelos muy económicos con escala allí.

Nos quedamos en un hotel en São Martinho (Funchal), pero si volviese ahora elegiría otra zona, pues esta es demasiado turística. Posiblemente me hubiese quedado en algún pueblo como Câmara de Lobos, que me enamoró.

Así fueron nuestros días en esta preciosa isla del atlántico, donde recorrimos 370 km en coche.

Día 1: Llegada a Madeira, Mirador de Eira do Serrado, y Curral das Freiras

Llegamos sobre las 4 de la tarde a Madeira, alquilamos el coche y fuimos hasta el Mirador de Eira do Serrado. Recomiendo alquilar un coche con cierta potencia, pues el nuestro era un Fiat Panda 1.0 que parecía que se iba a quedar parado en alguna de las cuestas madeirenses.

Mientras subíamos a Eira do Serrado cada vez había más niebla, pensamos que atravesaríamos el mar de nubes, pero no fue así, así que al llegar al mirador sólo pudimos ver niebla, pero por lo que había visto las vistas son preciosas. ¡Intentadlo!

El siguiente paso era bajar al pueblo que se ve desde el mirador, Curral das Freiras, pero visto el tiempo decidimos irnos a descansar al hotel.

Por la noche fuimos a cenar a Frango a Guiia, donde comimos nuestro primer bolo do caco y bebimos nuestra primera poncha. La comida la verdad es que estaba muy buena, pero el precio me pareció un poco alto. En cualquier tasca en Lisboa el pollo a la brasa te cuesta la mitad.

Día 2: Levada do Caldeirão Verde, Santana, Pico do Arieiro

Empezamos el día con fuerza camino de la Levada do Caldeirão Verde. Llegamos en coche hasta el inicio de la ruta, donde lo aparcamos y nos pusimos a caminar.

Se trata de 13 kilómetros de ruta impresionantes, naturaleza en estado puro, cascadas, verde y más verde, túneles, y mucha aventura. Recomiendo zapato adecuado, chubasquero, y linterna. Tened cuidado porque algunos túneles tienen una parte bastante baja y hay que agacharse.

Levada do Caldeirão Verde, Madeira
Levada do Caldeirão Verde

Tas finalizar nuestra primera levada nos fuimos a Santana, a ver las casitas típicas de Madeira, pues queda justo al lado.

Casas típicas en Santana, Madeira
Casas típicas en Santana

Y para finalizar el día vimos un impresionante atardecer en Pico do Arieiro. ¡Ojo! llevad ropa de abrigo al pico, pues son casi 2.000 metros de altura y refresca mucho.

Pico de Arieiro, Madeira
Pico de Arieiro

Ese día cenamos una rica espetada cerca del hotel, en Leeno’s Bar & Restaurant.

Día 3: Levada das 25 Fontes, Piscinas naturales de Porto Moniz, Cabo Girão, Câmara de Lobos

El tercer día lo empezamos con nuestra segunda levada, la de 25 fontes, que es increíble. Un verdadero bosque encantado.

De camino a la levada disfrutamos de las vistas desde el mirador de Encumenada.

La ruta se inicia en este parking. Hay que bajar 2 kilómetros por una pista asfaltada hasta llegar a la Casa do Rabaçal. Una vez allí hay que seguir bajando escaleras hasta llegar a la levada, y luego seguirla hasta su impresionante cascada final.

Esta ruta me pareció un poco más complicada que la anterior, aunque no tenía túneles, pero sí pasos muy estrechos. Por ello la vuelta no se hace exactamente por el mismo camino, hay que subir y bajar unas escaleras para no tener que encontrarte con nadie de frente en las zonas más estrechas.

Levada das 25 Fontes, Madeira
Levada das 25 Fontes

Ya de vuelta en Rabaçal, merendamos un brownie para después poner rumbo a Porto Moniz y ver sus preciosas piscinas naturales.

Piscinas naturales en Porto Moniz, Madeira
Piscinas naturales en Porto Moniz

Después, regresamos desde Sao Vicente hasta Ribeira Brava, recorriendo el impresionante valle que divide a la isla en dos. Y ya cayendo el atardecer, fuimos hasta el mirador de Cabo Girão, con suelo acristalado, que impresiona muchísimo al ver hacia abajo.

Finalizamos el día en el maravilloso pueblo de Câmara de Lobos, que me enamoró totalmente, donde nos bebimos una poncha y cenamos el famoso peixe espada (sable), típico de Madeira. Lo comimos en el encantador restaurante Vila do Peixe, donde lo elegimos fresco y nos lo prepararon al momento junto con boniato con miel y ensalada. ¡Delicioso!

Câmara de Lobos, Madeira
Câmara de Lobos

Día 4: Funchal, Fajã dos Padres

El cuarto día fue el momento de conocer Funchal, su precioso casco antiguo, su fortaleza, su paseo marítimo, y su mercado.

Puerta pintada en Funchal, Madeira
Puerta pintada en Funchal

El mercado dos Lavradores es muy bonito, con su pescado, frutas, y flores locales. La parte de arriba es más turística, te insisten mucho para que pruebes las frutas exóticas a precios que pueden no ser los mejores.

Funchal, Madeira
Funchal

Para comer, salimos de Funchal y nos dirigimos al auténtico paraíso de Fajã dos Padres, un sitio al que sólo se puede acceder por barco o funicular, donde comimos unas lapas deliciosas y estuvimos un buen rato tomando el sol, para luego pasear entre sus plataneras. ¡Idílico!

Fajã dos Padres, Madeira
Fajã dos Padres
Lapas en Fajã dos Padres, Madeira
Lapas en Fajã dos Padres

Día 5: Praia Formosa, Teleférico a Monte, Machico

Nuestro último día teníamos que dejar el coche a las 16:30h en el aeropuerto. Aprovechamos para ver la playa Formosa, que es una playa de rocas negras, y subir desde Funchal en el teleférico a Monte, donde visitamos la iglesia de Nossa Senhora do Monte.

Funchal desde el teleférico, Madeira
Funchal desde el teleférico

Aprovechando que la playa de Machico, la única de arena aunque artificial, queda al lado del aeropuerto, nos comimos allí un bolo do caco y nos dimos un último baño.

¡Estamos deseando ya volver!

No te pierdas el resto de entradas de Portugal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *