Isla de Pico en Azores. Subida al Pico.

Fue en una comida en Cascais con una amiga portuguesa donde escuché hablar de la isla de Pico por primera vez. Su nombre se debe a que allí se encuentra el punto más alto de Portugal, también llamado Pico, lo equivalente al Teide en España. El marido de mi amiga lo había subido y había sido una experiencia dura aunque única. Menos de 4 meses después quién nos iba a decir que lo estaríamos subiendo nosotros. 2350 metros de altura de los cuales subiríamos andando los últimos 1150 desde la Casa da Montanha.

Descubre en esta entrada como fue nuestra subida al Pico y más consejos para disfrutar la segunda isla más grande del archipiélago de las Azores. La duración de nuestra estancia en Pico fue de 3 días.

¿Cómo llegar?

A Pico llegamos en avión y nos fuimos en barco. Como explico en la entrada Viajar a las Islas Azores, haciendo una pequeña investigación con distintas combinaciones de vuelos en SATA puedes encontrar ofertas, sobre todo y si tienes cierta flexibilidad en fechas. En nuestro caso compramos un vuelo multi-city Ponta Delgada-Terceira Terceira-Pico y éste último vuelo nos salió gratis.

Esa misma investigación nos hizo ver que lo más rentable era volver a Lisboa desde Horta, en la isla de Faial, por lo que pasamos nuestro último día allí llegando en barco con Atlânticoline. Las islas están en frente por lo que es un sencillo trayecto de media hora.

Alojamiento

En la isla de Pico nos alojamos en su capital, Madalena. Nos pareció lo más fácil ya que no está lejos de la montaña de Pico y es desde donde teníamos que coger el ferry de regreso.

Pernoctamos en el apartamento AL-BOA NOVA y fue sin duda el mejor alojamiento de nuestro viaje a las Azores. Grande, nuevo y totalmente equipado. Hasta pudimos hacer un pescado al horno.

Alquiler de coche

Seguimos alquilando con Ilha verde a través de un buscador para conseguir los mejores precios. Acordaos de decir en la isla anterior que no os cancelen la franquicia ya que tarda unos días en volver a tu cuenta y si lo haces dos veces te retendrán el doble.

¿Es muy duro subir al Pico?

La respuesta corta es sí, es muy duro. Nosotros no somos atletas ni hacemos montañismo, pero entrenamos tres veces por semana y hacemos rutas de senderismo. Aún así nada es comparable.

La subida de los últimos 1150 metros se inicia en la Casa da Montanha y se efectúa por el río de lava seca. No hay pistas y cansa mucho. Pero es que la bajada no termina nunca y además es muy fácil resbalar por la gravilla. La verdad yo llevé mejor la bajada aunque las dos cosas me llevaron al límite.

Tardamos en subir 3 horas y media y en bajar 4 y media. Como fuimos a ver el atardecer la bajada fue por la noche con linternas, lo que añadía cierta dificultad. A nivel cardio la subida es bastante exigente, llegas bastante reventado al Piquinho, el tramo final, pero el último esfuerzo vale la pena. Además podrás ver la vida del volcán que sigue echando humo caliente en su punto más alto. Si el día está despejado también podrás disfrutar de las vistas de las islas Graciosa, São Jorge y Faial.

Piquinho
Piquinho, el último esfuerzo

¿Subo al Pico con guía o sin guía?

Esta es la gran pregunta, que nosotros nos hicimos hasta exactamente un día antes de subir. Al final, al estar allí en la isla, el Pico impone y la idea de ir solos perdía cada vez más fuerza. El camino está señalizado por 47 estacas y se sube con GPS pero creo que aún así es muy fácil confundirse y también depende de la visibilidad que te permita el tiempo ese día. Además para la bajada hay que saber bien donde pisar y no están de más algunos consejos técnicos.

Finalmente subimos con el guia Quim Nené de Lava Steps y nos encantó la experiencia. Quim es de la isla de Pico, lleva subiendo a la cima desde que era niño, y nos contó un montón de aventuras de Pico y de las Azores. Recomiendo sin ninguna duda contactar a Quim Nené para vuestra subida a la montaña ya que iréis más seguros y será todo mucho más eficiente.

Nosotros subimos a ver el atardecer y Quim nos proporcionó bastones de trecking, linternas, y hasta una cazadora. El precio por persona fue de 65 euros incluyendo los permisos de la subida. Si vas de forma autónoma tendrás que en cualquier caso pagar 25 euros. Podrás hacer la reserva en la página web de la casa da montanha.

Yo no haría una reserva con mucha antelación ya que tu subida va a depender básicamente del tiempo. Nuestro grupo se componía de 6 personas. Una pareja portuguesa, otra de Países Bajos y nosotros.

Atardecer en Pico
Atardecer desde el Pico
Atardecer en Pico
Atarceder desde el Pico

Ropa y comida para subir al Pico

Aunque depende del tiempo allí arriba siempre va a hacer frío. Lo suyo es llevar varias capas, yo llevé hasta 5. Unos leggins o pantalones de trecking, siendo estos últimos lo más recomendable, ya que mis leggins por ejemplo acabaron rotos en la bajada. Una mochila si puede ser que también abroche por delante, ya que agradecerás no cargar tanto los hombros. Botas de senderismo. Una braga o gorro. Gafas de sol. Y lo más importante, unos guantes, debido a que en algunas partes hay que ayudarse de las manos. Todo esto hará la experiencia más agradable.

En cuanto a la comida debes ir bien alimentado y llevarte para comer allí un bocata, huevos cocidos, frutos secos o cualquier cosa que te permita recuperar la energía que vas a perder. En cuanto al agua no lleves menos de litro y medio. Yo me quedé corta y es una sensación bastante desagradable, aunque pude pedir a otros compañeros.

Mar de nubes desde Pico
Mar de nubes desde la montaña

¿Vale la pena subir al Pico?

Como dice Fernando Pessoa: «Tudo vale a pena se a alma não é pequena».

Es obvio que subir la montaña más alta de Portugal, a no ser que estés acostumbrado, no es un paseo. Pero si lo consigues es una experiencia súper reconfortante porque es como la vida misma, superar una serie de dificultades para llegar a tu meta. Además las vistas desde allí son inolvidables, y tampoco podré olvidar fácilmente aquellos momentitos que nos parábamos en la bajada, apagábamos las linternas y veíamos las estrellas que parecían aparecer cada vez más y más por arte de magia.

Es en cualquier caso una decisión personal y creo que cada uno debe escuchar a su cuerpo y conocer sus limitaciones físicas y mentales para no convertir la que podría ser una de las mejores experiencias de tu vida en algo dramático.

Recomiendo a personas con algún problema de salud que consulten antes a su médico.

Atardecer en Pico
Montaña de Pico

¿Además del Pico?

Y además del Pico la isla es muy bonita, tranquila y agradable. Conocida sobre todo por sus «currais», patrimonio mundial de la UNESCO donde elaboran su propio vino en tierras volcánicas.

Currais
Currais en Pico

Perderte por su Estrada regional, darte un baño en sus piscinas naturales, como las de Criação Velha o comer un buen pescado en el restaurante Ancoradouro son algunas de las posibilidades que te ofrecerá la isla para completar tu estancia.

Nosotros destacaríamos las poblaciones de São Roque do Pico, Lajes do Pico y la Ponta da Ilha, extremo oriental de la isla. En São Roque do Pico hicimos una breve visita al Museu da Indústria Baleeira. Aunque proyectan algún vídeo que puede herir sensibilidades, es una buena forma de aprendizaje sobre la extinta cultura azoriana de la caza de la ballena.

Vino y queso

Aunque nosotros no lo hicimos se puede visitar el Museu do vinho o la Cooperativa Vitivinicola, donde podrás conocer mejor la historia de los vinos de la isla.

Los vinos más destacados son los blancos. Nosotros probamos algunos de «Terras de Lava» y «Frei Gigante». Este último parece tener bastante reconocimiento dentro y fuera del archipiélago.

En cuanto al queso, como siempre hay gran variedad. Por recomendadación local probamos el de São João do Pico y sin palabras.

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