Berlín

Berlín es una ciudad maravillosa, tan dinámica y multicultural, tan llena de todo. Cada barrio es un mundo nuevo. Recomiendo antes de venir a Berlín leer acerca de su historia si no se ha hecho ya para poder aprovechar más el viaje.

Día 1: Llegada,  Mustafa´s Gemüse Kebab, RAW-Gerände

El primer día llegamos de noche, así que aprovechamos  que no era hora punta para cenar el que supuestamente es el mejor kebab del mundo, en el Mustafa´s Gemüse Kebab, en el barrio turco de Kreuzberg. Lo cierto es que estaba delicioso, Berlín tiene una gran comunidad turca y puedes encontrar kebabs de calidad. Después nos fuimos a tomar una cerveza a RAW-Gerände, que es un conjunto de fábricas abandonadas reconvertidas en bares. Un ambiente muy alternativo, entre grafitis y cerveza, ¡perfecto para empezar la aventura berlinesa!

Día 2: Potsdam

El segundo día visitamos Potsdam, los palacios de Sanssouci y el Nuevo palacio. Lo hicimos porque íbamos a estar casi una semana en Berlín, en caso de estancias más cortas se podría obviar, sobre todo si se conocen los palacios de Viena.

Día 3: Flohmarkt, Kultur Brauerei, East Side Galery

Aprovechando que era domingo, fuimos al mercadillo más importante, Flohmarkt, en Mauepark, donde comimos un delicioso falafel. Después lo ideal es tomarse algo en una de las preciosas cafeterías de la zona, nosotros nos tomamos un café y un gofre en el Kauf Dich Glücklich Café, que es un sitio encantador con unos gofres deliciosos, ¡me quedé con ganas de probar el salado!

La siguiente parada fue el Kultur Brauerei, una antigua fábrica de cerveza convertida en centro cultural con también muy buen ambiente los domingos, montan varios puestos de comida y el ambiente es genial.

Ya entrada la tarde fuimos a visitar la parte más larga que queda del muro, o East Side Galery, ya que la parte del Este ha sido pintada y allí se pueden encontrar murales como el famoso “beso fraternal socialista”. Desde allí, cruzando el Puente de Oberbaum, cogimos el metro a Kreuzberg y cenamos en un restaurante turco.

Día 4: Berliner Unterwelten,  Alexanderplatz, Catedral, puerta de Brandenburgo, Potsdamer Platz, Checkpoint Charlie

Este día lo empezamos a las 10:30h con un tour subterráneo llamado “Mundos en Tinieblas”, con la empresa , en la parada de metro de Gesundbrunen. Aprendimos muchísimo y mereció mucho la pena, me quedé con las ganas de hacer otro.

Después fuimos a hacer algunas compras, concretamente a tiendas de ropa de segunda mano, hay una cadena muy grande por todo Berlín que se llama “Pick and Weight”.

Para comer fuimos a Daluma, que es un sitio genial para tomarte una ensalada y un zumo, el concepto es de comida vegana y saludable, y tienen unos bowls deliciosos tanto para comer como para desayunar. Además tanto el sitio como el ambiente están muy bien.

Tras la comida fuimos hasta Alexanderplatz, y subimos a la azotea de la catedral, subir a la catedral creo que es algo que merece mucho la pena, pero hay que estar un poco en forma para subir todos esos escalones. Después continuamos caminando hasta la puerta de Brandenburgo y visitamos también el Monumento a los Judíos de Europa.

Posteriormente seguimos nuestro paseo hasta Potsdamer Platz, cenamos en un restaurante alemán, y antes de volver al hotel fuimos hasta el Checkpoint Charlie, que fue el más famoso de los pasos fronterizos del muro de Berlín y hay una recreación del mismo.

Día 5: Columna de la Victoria, Palacio Belleuve, Iglesia Memorial Kaiser Wihelm, mercado turco

Este día pensábamos hacer la visita al parlamento, pero por un acto político anularon las visitas, así que cogimos delante del parlamento el autobús 100, te vale el mismo pase del metro, y vimos la Columna de la Victoria y el Palacio Belleuve. Después lo volvimos a coger y visitamos la Iglesia Memorial Kaiser Wihelm, en el precioso barrio de Charlottenburg. Esta iglesia fue bombardeada durante la segunda guerra mundial y se tomó la decisión de hacer un monumento conmemorativo, merece mucho la pena.

Para regresar, volvimos a coger el 100 hasta Alexanderplatz, y luego fuimos a comer al mercado turco, que tiene lugar los viernes y los martes. A mí me encantó, es increíble, se come súper bien y hay cosas muy interesantes para comprar como telas muy bien de precio.

Por la tarde fuimos a tomar unas cervezas a RAW-Gerälde, donde habíamos ido el primer día, y después continuamos paseando por Friedrichshain, que es un barrio chulísimo, lleno de bares, restaurantes, y vida. Cenamos una pizza en el Salami Social Club, y fuimos a subirnos a la torre de la tele, con una parada previa en el Cine KINO Internacional en Karl-Marx-Allee.

Día 6: Parlamento, Gendarmenmarkt, Tempelhof, Molecule Man

Este día sí fuimos al parlamento, y es una visita que merece mucho la pena, es gratuita, y en la visita por la cúpula te van explicando por el audio guía qué es cada cosa que ves en la vista panorámica, está muy bien.

Después aprovechamos para visitar las catedrales francesa y alemana en la Gendarmenmarkt, la que algunos dicen que es la plaza más bonita de Berlín.

Ese día volvimos a comer el kebab de Mustafa´s Gemüse, y visitamos el aeropuerto de Tempelhof. Es un aeropuerto ya cerrado que sirvió a EEUU como única vía de abastecimiento a Berlín oeste cuando la URSS cortó todos los accesos fluviales y terrestres, ya que esta zona, era como una isla en territorio soviético después de la segunda guerra mundial.

Por la tarde fuimos a pasear por el Badeschiff, vimos el Molecule Man, y tomamos una cervecita en los bares a la orilla del río. Después paseamos por la isla de los museos, y fuimos a cenar a un restaurante Japonés BBQ súper chulo que se llama Ushido, en Prenzlauer Berg.

Día 7: Dussumann, Burgermeister, salida a Polonia

Ese día nos íbamos a Polonia, así que sólo pudimos aprovechar la mañana. Visitamos la librería Dussumann, que dicen que es la mejor de la cuidad, donde puedes encontrar además de libros, productos de lo más original. Desayunamos en su cafetería, unas tartas deliciosas en un ambiente súper tranquilo, es preciosa y me hubiese gustado pasar allí más tiempo.

Nos quedaba por probar la famosa hamburguesa del Burgermeister, pero como preveíamos que en la que está al lado del muro habría mucha cola y no teníamos tiempo, fuimos a la de Kreuzberg, y sí, ¡estaba deliciosa!

Espero volver a Berlín muy pronto, porque es una ciudad apasionante, de la que creo que no me cansaré de descubrir rincones.

Alojamiento: Hotel Mitte managed by Melia

2 respuesta a “Berlín”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *